

El mediocampista samario Jarlan Barrera fue presentado oficialmente como nuevo jugador del Real Cartagena y dejó claro cuál es su objetivo: devolver al club heroico a la primera división del fútbol colombiano.
En sus primeras declaraciones, Barrera aseguró que llega con ilusión y compromiso, consciente del momento que vive la institución. “Quiero ascender con el Real Cartagena”, afirmó, dejando en evidencia que su apuesta no es solo deportiva, sino también emocional, al asumir el reto de liderar un proyecto que busca regresar a la élite.
Un refuerzo de jerarquía
Con experiencia en equipos grandes del país y recorrido internacional, Jarlan aporta calidad técnica, visión de juego y liderazgo a un plantel que necesita equilibrio y personalidad en momentos decisivos. Su llegada representa un golpe de autoridad en el mercado y un mensaje claro: el ascenso es prioridad.
El volante reconoció que no será un camino sencillo, pero destacó la importancia de la unión del grupo, el respaldo de la hinchada y la confianza en el trabajo diario para alcanzar el objetivo.
Sobre Jarlan
El talento de Jarlan Barrera se consolidó en Junior de Barranquilla, donde debutó como profesional y fue pieza clave en una etapa dorada: ganó dos Ligas (2018-II y 2019-I) y una Superliga (2019), aportando goles y asistencias desde la zona creativa. En su paso por el club tiburón sumó más de 30 goles oficiales, consolidándose como uno de los volantes ofensivos más determinantes del país.
Luego defendió la camiseta de Atlético Nacional, donde levantó la Copa Colombia 2021, y tuvo experiencia internacional con Rosario Central antes de regresar a Colombia para jugar con Deportivo Cali. En total, Jarlan acumula más de 50 goles en su carrera profesional y varios títulos en el fútbol colombiano, números que respaldan su jerarquía y su capacidad para asumir protagonismo en proyectos que exigen resultados.
Un sueño compartido
El Real Cartagena, histórico del balompié nacional, ha luchado en los últimos años por regresar a la máxima categoría. Con la incorporación de Barrera, el equipo fortalece su ambición y alimenta la esperanza de una ciudad que anhela volver a vivir noches de primera división en el Jaime Morón.
El desafío está planteado. Ahora, el balón empezará a rodar y el compromiso será demostrar en la cancha que el ascenso no es solo un deseo, sino una meta real.