

El Real Madrid confirmó este lunes que Kylian Mbappé sufre un esguince en la rodilla izquierda, luego de que el delantero acudiera a especialistas franceses para someterse a una segunda valoración médica fuera de España. El parte oficial, emitido bajo la supervisión de los servicios médicos del club, respalda el tratamiento conservador que ya se venía aplicando y deja su regreso “pendiente de evolución”.
Aunque la entidad merengue no fijó plazos para su vuelta, el comunicado ratifica que el jugador continuará con el protocolo de rehabilitación establecido y será evaluado en las próximas semanas. La situación genera inquietud no solo en la casa blanca, sino también en la Selección de Francia, que sigue de cerca la recuperación de su máxima figura de cara a los próximos compromisos internacionales y el camino rumbo al Mundial de 2026.
En la previa del encuentro ante el Getafe, el técnico del Madrid modificó su discurso inicial y reconoció que Mbappé arrastraba molestias. “Queremos que vuelva al ciento por ciento y volverá cuando eso ocurra. Tenemos claro qué le pasa y qué queremos ahora: que se recupere totalmente. Veremos día a día cómo evoluciona. Es mejor no dar plazos”, explicó.
Desde Barcelona, el diario Sport aseguró que el delantero habría decidido tomar el control de los tiempos de su recuperación, tras algunas diferencias con el manejo médico del club. Según esa versión, Mbappé optó por priorizar su estado físico y evitar riesgos innecesarios, luego de haber seguido en ocasiones anteriores las recomendaciones del departamento médico encabezado por Niko Mihic, incluso forzando su presencia para ayudar al equipo.
Por ahora, el escenario es claro: no hay fecha definida para su regreso. Todo dependerá de la evolución de la rodilla izquierda del atacante francés, cuya recuperación se convierte en prioridad absoluta tanto para el Real Madrid como para Francia en un calendario que no da respiro.