

La ilusión por el regreso de Luis Fernando Muriel al fútbol colombiano se ha encontrado con un baño de realidad en Junior de Barranquilla. Tras el empate 1-1 frente a Independiente Santa Fe en el partido de ida de la Superliga BetPlay, el técnico Alfredo Arias reveló una situación que frenó el entusiasmo de la hinchada: el delantero llegó con exceso de peso y aún no está listo para competir.
El ambiente en el estadio Metropolitano fue de fiesta por la presentación oficial del atacante de 34 años, pero el panorama cambió en la rueda de prensa posterior. Arias explicó con franqueza las razones de la ausencia de Muriel en la convocatoria y dejó claro que el debut no será inmediato. “Un jugador como Muriel lo hubiera querido para ayer, pero no llegaron los papeles todavía. Además, viene de una inactividad; ya le hicimos los análisis y tiene exceso de peso”, afirmó el entrenador uruguayo.
De acuerdo con el cuerpo técnico, son dos los obstáculos que hoy impiden ver a Muriel en acción. El primero es estrictamente físico. La falta de ritmo competitivo, tras su reciente paso por el Orlando City de la MLS, ha pasado factura y obliga a un proceso de reacondicionamiento. Arias fue enfático en que no se puede correr riesgos: “Tenemos que cuidar que nuestra desesperación no nos lleve a cometer un error y lastimemos al jugador”.
El segundo factor es administrativo. Junior aún espera completar los trámites internacionales necesarios para inscribir al delantero ante la Dimayor. Sin el transfer habilitado, cualquier posibilidad de debut queda descartada, incluso si el jugador estuviera en óptimas condiciones físicas.
Mientras tanto, en Barranquilla ya se ejecuta un plan de trabajo personalizado para que Muriel alcance su mejor versión. El delantero ha venido entrenando de manera individual y utilizando instalaciones locales antes de su firma oficial, pero el cuerpo técnico considera que el nivel de exigencia de la competencia requiere un proceso más riguroso y controlado.
El debate está servido. El estado físico de Muriel ha sido tema recurrente a lo largo de su carrera, incluso en su exitoso paso por el fútbol europeo, aunque su calidad y capacidad goleadora nunca han estado en discusión. En Junior apuestan por la paciencia y la prudencia, con la mirada puesta en tenerlo al 100% para los retos más importantes del semestre, especialmente la Copa Libertadores, gran objetivo del club en su año de centenario.
Por ahora, la euforia da paso a la cautela. Muriel ya está en casa, pero su regreso a las canchas deberá esperar a que el cuerpo y los papeles estén listos.