

El colombiano Jhon Jáner Lucumí vivió momentos de tensión en los cuartos de final de la Copa Italia. El defensor tuvo que ser sustituido al minuto 80 en el duelo ante Lazio por molestias físicas, generando preocupación inmediata en el entorno de Bologna FC 1909.
Sin embargo, la prensa italiana entregó un parte de tranquilidad: Lucumí abandonó el campo debido a calambres y no por una lesión de gravedad. Hasta ese momento, el central colombiano estaba firmando una presentación sólida, firme en los duelos defensivos y atento en los cierres.
El portal Tuttomercatoweb lo calificó con 6.5 y destacó su rendimiento: “Duro en los duelos defensivos, deja muy poco margen a los atacantes rivales. Tuvo un rendimiento sólido en el campo”. Su presencia fue clave para sostener el orden defensivo en un partido de alta exigencia.
De no presentarse contratiempos, Lucumí podría estar disponible para el compromiso ante Torino FC, este domingo 15 de febrero a las 12:00 p.m. (hora colombiana), en Turín. Un duelo importante para un Bologna que necesita estabilidad en el tramo decisivo de la temporada.
Futuro incierto y mercado en movimiento
Más allá de lo deportivo, el futuro del zaguero es tema central en Italia. Desde el pasado mercado de verano existen posibilidades reales de que el jugador de 27 años deje el club. La directiva ha intentado renovar su contrato, pero las conversaciones no han tenido avances significativos.
Giovanni Sartori, director deportivo del Bologna, fue claro sobre el panorama: llevan meses dialogando con el entorno del jugador, aunque por ahora no hay acuerdos concretos. Todo apunta a que el próximo verano podría marcar el final de su etapa en el fútbol italiano.
El nombre de Lucumí ya suena con fuerza en la Premier League. Clubes como Sunderland AFC, Manchester United FC y Manchester City FC estarían atentos a su situación contractual.
Mientras tanto, el defensor deberá administrar cargas y cuidar su físico en los próximos meses, pensando no solo en el cierre de temporada, sino también en el Mundial. Bologna lo quiere al máximo nivel; Europa lo observa y el mercado empieza a moverse.