

La cifra volvió a cambiar, pero el nombre en la cima es el mismo. LeBron James alcanzó los 43.000 puntos en temporada regular y amplió su ventaja como máximo anotador histórico de la NBA, reafirmando una leyenda que no deja de crecer.
El hito se concretó el domingo, durante el clásico entre Los Angeles Lakers y Boston Celtics. James firmó una noche sólida: 20 puntos, cinco asistencias, cuatro rebotes, dos robos y un bloqueo en 34 minutos sobre la duela. Con esa actuación, elevó su cuenta total a 43.008 unidades.
A sus 41 años, el ‘Rey’ sigue ampliando una distancia que comenzó a forjar en 2023, cuando superó el récord histórico que pertenecía a Kareem Abdul-Jabbar (38.387 puntos). En el camino también dejó atrás a leyendas como Karl Malone, Kobe Bryant y Michael Jordan, consolidando un margen considerable respecto al segundo lugar en la lista histórica.
Pero la noche no solo fue especial por la cifra anotadora. James disputó su partido número 1.600 en temporada regular, convirtiéndose en el segundo jugador con más encuentros en la historia de la liga, solo por detrás de Robert Parish, quien acumuló 1.611. Con 12 juegos más, podría añadir otro récord a una carrera marcada por la longevidad y la consistencia.
En la presente campaña, LeBron promedia 21.7 puntos, 7.2 asistencias y 5.7 rebotes en 37 partidos. Aunque una molestia por ciática lo apartó algunas semanas y le impedirá alcanzar el mínimo de 65 juegos para optar al All-NBA, su impacto sigue intacto. De hecho, fue convocado a su Juego de Estrellas número 22, otra marca sin precedentes.
Más allá de los números, la historia continúa. Y cada partido suma un nuevo capítulo a una carrera que parece no tener comparación en la NBA.