

En una charla sincera con el medio internacional The Athletic, el capitán James Rodríguez dejó ver su lado más íntimo sobre lo que representa defender a la Selección Colombia, reflexionó sobre su carrera y reveló cómo enfrenta las críticas mientras se prepara para el Mundial de 2026.
Desde su presentación como nuevo refuerzo del Minnesota United FC, el volante de 34 años habló sin filtros sobre la diferencia emocional que siente al portar la camiseta nacional y la profunda conexión con su país. “Cada vez que vistes la camiseta de Colombia se transforma”, dijo el mediocampista, y describió cómo en todo el país, desde estadios hasta casas y pueblos, la gente vive con intensidad cada partido de la Tricolor.
El amor por la Tricolor y el compromiso con la afición
James afirmó que representar a Colombia “es una sensación completamente distinta” y que para quienes llevan la camiseta amarilla no se trata solo de desempeño técnico, sino de “dar algo más”, de sentir el orgullo y el compromiso “muy, muy dentro”. “Tienes que dar la vida por tu país”, declaró, subrayando que esa pasión justifica su longevidad en el seleccionado cafetero.
En medio de su relato, también abordó su relación con la prensa y los críticos. Más allá de aceptar sus errores y reconocer decisiones poco acertadas en su trayectoria, como la elección de algunos clubes, James destacó que las críticas no lo derrumban, sino que “son el combustible” que lo impulsa a seguir rindiendo en el campo.
Mirada hacia el Mundial y la importancia de su legado
El capitán colombiano habló con madurez sobre su carrera y el legado que quiere dejar con la selección: un futbolista que no solo brilló en Europa y la MLS —tras su paso por clubes como Real Madrid CF y FC Bayern München— sino que supo interpretar el significado cultural de la camiseta nacional.
Con el Mundial de 2026 a la vista, James apuesta por seguir siendo pieza clave de Colombia, no solo por su talento, sino por ese “algo extra” que, en sus palabras, solo los que aman verdaderamente a su país pueden dar.