

Tras la salida de Hernán Torres, Millonarios ya trabaja en la búsqueda de un nuevo director técnico y uno de los nombres que aparece con mayor fuerza es el del argentino Fabián Bustos, entrenador con amplia experiencia y títulos en el fútbol ecuatoriano y peruano.
Bustos inició su carrera como técnico en 2009 al frente del Manta FC y posteriormente dirigió a clubes como Deportivo Quito, Imbabura, Macará, Técnico Universitario y LDU Portoviejo. Su primer gran logro llegó en 2015 con Delfín, equipo al que condujo al título de la Serie B y al ascenso a la Serie A. En 2019 firmó una campaña histórica al darle al club manabita su primer y único título de liga, superando a Liga de Quito en la final de la Liga Ecuabet.
Su gran rendimiento lo llevó en 2020 a asumir el mando de Barcelona SC, donde logró el campeonato ecuatoriano tras imponerse nuevamente a Liga de Quito, esta vez desde el punto penal. Ese título fue especialmente significativo, ya que se consiguió en el Estadio Rodrigo Paz Delgado, escenario históricamente adverso para el club guayaquileño. En 2021, Bustos firmó otra campaña destacada al llevar a Barcelona hasta las semifinales de la Copa Libertadores, eliminando a equipos como Boca Juniors, Santos, Vélez y Fluminense, antes de caer frente a Flamengo.
Su paso por otros países fue más irregular. En 2022 dirigió a Santos FC sin éxito, regresó a Barcelona y perdió la final del campeonato ante Aucas. En 2023 cerró su ciclo en el club amarillo tras una eliminación en fase de grupos de Libertadores y una derrota ante Emelec que deterioró su relación con la hinchada. Ese mismo año pasó por América Mineiro, donde no pudo evitar el descenso.
En 2024 recuperó prestigio al mando de Universitario, con el que dominó el fútbol peruano y consiguió el bicampeonato de la Liga 1. Su última experiencia fue en Olimpia, donde tuvo un paso negativo en 2025, quedando eliminado en fase de grupos de la Libertadores y registrando tres triunfos, tres empates y ocho derrotas en 14 partidos.
En lo táctico, Bustos se caracteriza por un estilo directo y vertical, priorizando la eficacia sobre la posesión. Sus equipos suelen ser sólidos en defensa, con transiciones rápidas y contragolpes apoyados en extremos veloces y delanteros de área. Habitualmente utiliza esquemas como el 4-4-2 y el 4-2-3-1, apostando por un enfoque resultadista que le permitió conquistar títulos en Ecuador y Perú y competir a alto nivel en torneos internacionales.