

La derrota 2-1 frente a Atlético Nacional en el Estadio Atanasio Girardot no solo dejó al América de Cali sin puntos, sino también con una fuerte autocrítica desde el banquillo. Su técnico, David González, fue directo y sin filtros al analizar el presente escarlata en el inicio del Torneo Apertura.
“Es inaceptable tener tres expulsados en cuatro fechas”, sentenció el entrenador, visiblemente molesto por la indisciplina que ha condicionado el rendimiento del equipo en la Liga Colombiana. González reconoció que, aunque en jornadas anteriores las expulsiones no pesaron tanto, esta vez el impacto fue determinante, especialmente ante un rival directo en la lucha por el título.
Pese al resultado, el técnico rescató el buen primer tiempo del América. Admitió que el gol tempranero de Nacional llegó tras un error propio, pero destacó la rápida reacción de su equipo para empatar y tomar el control del juego. “Tuvimos el balón, generamos peligro y jugamos con confianza”, señaló.
El quiebre llegó en la segunda mitad. Las imprecisiones en la salida, la pérdida de balón en zonas sensibles y una desconcentración defensiva le abrieron la puerta a Nacional, que aprovechó una pelota quieta para marcar el segundo gol y cambiar por completo el rumbo del partido.
La expulsión de Nicolás Hernández terminó de inclinar la balanza. “Con un hombre menos nunca estuvimos cómodos. En una plaza tan exigente eso se paga caro”, reconoció González.
Aun así, el DT no bajó los brazos y dejó un mensaje claro de cara a lo que viene: sostener lo bueno y corregir lo urgente. “Me quedo con ese primer tiempo donde pusimos condiciones ante un gran rival. Ese es el camino”, concluyó.