

El FC Barcelona estuvo a centímetros de una remontada histórica, pero el Atlético de Madrid supo resistir y se quedó con el boleto a la final de la Copa del Rey tras una semifinal vibrante en el Camp Nou.
El equipo dirigido por Diego Simeone llegaba con una ventaja contundente de 4-0 conseguida en la ida en Madrid. En la vuelta, Barcelona salió decidido a revertir la historia y dominó desde el primer minuto. La presión fue constante y el premio llegó gracias a Marc Bernal, que abrió el marcador tras una gran jugada colectiva.
En el complemento, Raphinha amplió la ventaja desde el punto penal y encendió la ilusión catalana. Con el 2-0, el conjunto azulgrana quedó a un solo gol de igualar la serie y forzar el alargue. La intensidad fue total en los últimos minutos, con Lamine Yamal como uno de los más desequilibrantes y múltiples intervenciones salvadoras del arquero Juan Musso.
Atlético sufrió, se replegó y apostó al contragolpe, pero resistió el vendaval. El árbitro Ricardo De Burgos Bengoetxea adicionó seis minutos que se jugaron con dramatismo absoluto. Incluso, un remate de Gerard Martín pasó muy cerca del travesaño y pudo cambiar la historia.
Finalmente, el marcador no se movió más. Barcelona ganó 2-0 en la vuelta, pero el global 4-2 favoreció al Atlético de Madrid, que avanzó a la final tras soportar un asedio constante y demostrar su fortaleza defensiva en una noche de alta tensión.