

El Mundial de Norteamérica 2026 marcará un antes y un después en el fútbol internacional con la implementación de nuevas reglas aprobadas por la FIFA y la International Football Association Board. Las medidas buscarán combatir la pérdida de tiempo, aumentar el ritmo de los partidos y reforzar la lucha contra el racismo dentro de los estadios.
Uno de los cambios más llamativos será la llamada “Ley Vinícius”, norma que castigará a los jugadores que se tapen la boca al momento de hablar con rivales, árbitros o compañeros durante confrontaciones en el terreno de juego.
Según explicó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, si un futbolista se cubre la boca mientras habla, se presumirá que está diciendo algo indebido. Dependiendo de la gravedad de la situación, el jugador podrá incluso ser expulsado.
Esta nueva regla surgió tras la polémica protagonizada por Vinícius Júnior durante un partido entre Benfica y Real Madrid en la UEFA Champions League. El brasileño denunció presuntos insultos racistas por parte del argentino Gianluca Prestianni, quien posteriormente recibió una sanción de seis partidos por parte de la UEFA.
Otra de las novedades importantes estará enfocada en combatir la pérdida deliberada de tiempo. A partir del Mundial 2026, si un árbitro considera que un jugador tarda intencionalmente en realizar un saque de banda o un saque de puerta, iniciará una cuenta regresiva visual de cinco segundos. Si el tiempo se cumple, la posesión pasará automáticamente al equipo rival.
Además, la FIFA también endurecerá las medidas contra los futbolistas que simulen lesiones para detener el juego. Cuando el cuerpo médico entre al campo para asistir a un jugador, este deberá abandonar el terreno de juego y no podrá regresar durante un minuto.
Los cambios también afectarán las sustituciones. Los jugadores reemplazados tendrán solo 10 segundos para salir del campo. Si exceden ese tiempo, el sustituto deberá esperar un minuto y solo podrá ingresar en la siguiente interrupción.
En cuanto al uso del VAR, la FIFA ampliará sus funciones para revisar acciones polémicas relacionadas con una segunda tarjeta amarilla y jugadas discutidas tras tiros de esquina.
Por otro lado, el máximo organismo del fútbol mundial anunció una sanción aún más severa para los equipos que abandonen el terreno de juego en protesta por decisiones arbitrales. Si esto ocurre, el club perderá el partido por incomparecencia, mientras que jugadores y cuerpo técnico serán expulsados.
Con estas nuevas medidas, la FIFA espera ofrecer partidos más dinámicos, reducir las interrupciones y fortalecer la lucha contra el racismo en el fútbol mundial.