

El joven futbolista Lamine Yamal alzó su voz tras los incidentes ocurridos durante el partido amistoso entre España y Egipto, disputado en el RCDE Stadium, donde se registraron cánticos considerados ofensivos por parte de algunos aficionados.
A través de sus redes sociales, el extremo del FC Barcelona expresó su inconformidad luego de que en el estadio se escuchara el cántico “el que no bote es musulmán”. Aunque reconoció que no iba dirigido directamente hacia él, fue enfático en rechazarlo: “Como persona musulmana no deja de ser una falta de respeto y algo intolerable”.
El jugador, de apenas 18 años, también señaló que este tipo de comportamientos no representan a toda la afición, pero sí dejan un mensaje preocupante: “Usar una religión como burla en un campo os deja como personas ignorantes y racistas”.
Yamal, quien tiene raíces marroquíes y ecuatoguineanas, recordó que el fútbol debe ser un espacio para disfrutar y unir, no para discriminar: “El fútbol es para animar, no para faltar al respeto a la gente por lo que es o en lo que cree”.
Investigación en curso y reacciones políticas
Los hechos no se limitaron a los cánticos. Durante el encuentro, también se reportaron silbidos al himno nacional de Egipto, lo que aumentó la polémica y encendió las alarmas en las autoridades.
El ministro de Justicia de España, Félix Bolaños, rechazó lo sucedido y confirmó que el caso está siendo investigado: “Los insultos y cánticos racistas nos avergüenzan como sociedad”.
Sin embargo, no todas las voces en el país europeo coincidieron con esta postura. El líder del partido Vox, Santiago Abascal, defendió a la afición con un mensaje en redes sociales: “Orgullo de afición, orgullo de país”.
Condena internacional y antecedentes
Desde África, la Federación Egipcia de Fútbol condenó lo ocurrido, calificándolo como un “vil incidente racista” y asegurando que el comportamiento de algunos aficionados “sobrepasó los límites”.
Por su parte, el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, restó gravedad a lo sucedido al describirlo como un “accidente aislado”, aunque insistió en que este tipo de actos no deben repetirse.
Este episodio vuelve a poner en el centro del debate el problema del racismo en el fútbol español, donde casos como los sufridos por Vinícius Jr. han evidenciado que la discriminación en los estadios sigue siendo una problemática vigente.