

La crisis institucional sacude al fútbol argentino. Un juez imputó formalmente a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), a su presidente Claudio Tapia y a varios dirigentes por presuntos delitos de evasión fiscal y manejo irregular de fondos.
El fallo, divulgado el lunes, señala a Tapia por “apropiación indebida de tributos” y “apropiación indebida de recursos de la seguridad social”. Además, la justicia ordenó un embargo por 350 millones de pesos (alrededor de 250 mil dólares) y mantuvo la prohibición de salida del país, lo que podría afectar su presencia en el Mundial de 2026.
La investigación, impulsada por el ente recaudador ARCA, sostiene que la AFA y sus directivos habrían retenido y no girado impuestos y aportes por cerca de 19.000 millones de pesos (unos 13 millones de dólares). El juez consideró que existió un “patrón de conducta sistemático y deliberado” para postergar estos pagos.
El proceso también alcanza a otros dirigentes, entre ellos el tesorero Pablo Toviggino, y a la propia AFA como persona jurídica, que fue igualmente procesada y embargada.
CRUCE CON EL GOBIERNO
La imputación se da en medio de un fuerte conflicto político. Desde la AFA denuncian una supuesta persecución judicial promovida por el gobierno de Javier Milei, quien impulsa transformar los clubes en sociedades anónimas deportivas, una medida rechazada por la dirigencia del fútbol argentino.
En señal de respaldo a Tapia, los clubes decidieron suspender una fecha del torneo local, evidenciando la tensión que atraviesa el balompié del país campeón del mundo.
MÁS PROBLEMAS PARA LA AFA
Este no es el único frente judicial. La AFA también es investigada por presunto lavado de dinero, en una causa que incluyó allanamientos a finales de 2025.
A nivel deportivo, las críticas tampoco cesan. Tapia ha sido cuestionado por el formato del torneo local, decisiones arbitrales polémicas y su vínculo con Barracas Central, club que presidió antes de llegar al cargo y que actualmente dirige su hijo.
Incluso en los estadios, el dirigente ha sido blanco de silbidos y cánticos en contra, reflejo del descontento de un sector de la afición.
LA SELECCIÓN, EN MEDIO DEL RUIDO
Mientras tanto, la selección argentina —vigente campeona del mundo con figuras como Lionel Messi— también se ve salpicada por el contexto. A las tensiones institucionales se suman críticas por la elección de rivales de bajo nivel en los amistosos recientes, tras la cancelación de la Finalissima frente a España.
El panorama deja a la AFA en uno de los momentos más delicados de los últimos años, con un frente judicial abierto, tensiones políticas y cuestionamientos deportivos que amenazan con empañar la estabilidad del fútbol argentino.