

El 19 de junio de 2025 marcó un antes y un después en la carrera de Álvaro Montero. Ese día disputó su último partido con Millonarios FC en El Campín, cerrando una etapa en la que conquistó tres títulos y se consolidó como uno de los arqueros más regulares del fútbol colombiano.
El siguiente paso fue desafiante: emigrar al fútbol argentino para vestir la camiseta de Vélez Sarsfield. Un cambio de liga, de contexto y de exigencia que puso a prueba su carácter.
De suplente a figura en Argentina
La adaptación no fue inmediata. Montero comenzó como alternativa, pero las oportunidades llegaron y no las desaprovechó. Su actuación en el reciente triunfo 1-0 frente a River Plate, donde mantuvo el arco en cero, aceleró su consolidación en el once titular.
En la temporada 2026, el guardameta colombiano ya suma dos porterías imbatidas y ha sido pieza clave para que Vélez se mantenga invicto. Sus reflejos, liderazgo y seguridad aérea lo han convertido en un verdadero muro bajo los tres palos.
La prensa argentina y los aficionados del club han destacado su evolución, resaltando su personalidad en partidos de alta exigencia.
Pulso por la Selección Colombia y sueño mundialista
El gran objetivo ahora es la Copa Mundial de la FIFA 2026. Con mayor regularidad en el exterior, Montero se mete de lleno en la pelea por un lugar en la portería de la Selección Colombia.
El panorama no es sencillo. David Ospina aporta experiencia y liderazgo, mientras que Camilo Vargas mantiene regularidad internacional. Sin embargo, el presente del exarquero de Millonarios lo convierte en una opción real y competitiva para las próximas convocatorias.
A sus 30 años, Álvaro Montero atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Dejó Colombia para crecer y hoy su rendimiento en Argentina lo acerca a uno de los mayores sueños de cualquier futbolista: defender el arco tricolor en una Copa del Mundo.
El mensaje es claro: Montero no solo quiere estar en la lista, quiere competir por la titularidad.