

La equitación colombiana sigue sumando resultados y proyección internacional. La jinete Mariana Atehortúa consolidó un nuevo paso en su carrera deportiva tras integrar el equipo nacional de adiestramiento que conquistó la medalla de plata en los Juegos Bolivarianos, un logro que respalda su crecimiento en el alto rendimiento.
Más que un podio, el resultado simboliza el cierre de un proceso construido durante años con disciplina, preparación técnica y constancia en una de las modalidades más exigentes del deporte ecuestre. Atehortúa, vinculada a los caballos desde su niñez, encontró en el adiestramiento una disciplina basada en la conexión profunda y el trabajo diario con el animal.
“La confianza lo es todo. Es sentir que puedes competir con él y que estará contigo en cada momento”, expresó la deportista al hacer balance de la competencia. Para ella, el éxito no depende únicamente del entrenamiento físico, sino también del enfoque mental, el manejo emocional y la relación que se construye con el caballo.
La temporada previa a los Bolivarianos no estuvo exenta de dificultades. Hubo momentos complejos que pusieron a prueba su fortaleza, pero el trabajo continuo y el respaldo de su equipo fueron determinantes para llegar en óptimas condiciones al certamen internacional.
Con la experiencia adquirida, Atehortúa ya proyecta el siguiente ciclo competitivo. Su meta es seguir representando a Colombia en eventos regionales y de mayor nivel, manteniendo como prioridad el bienestar del caballo, un principio que considera innegociable dentro de la disciplina.
Además, dejó un mensaje para las nuevas generaciones que sueñan con el deporte ecuestre: la paciencia, la pasión y el respeto por los procesos son claves para alcanzar resultados importantes. “Se puede llegar lejos confiando en el trabajo diario y poniendo siempre al caballo en primer lugar”, concluyó.
Así, Mariana Atehortúa continúa construyendo una trayectoria marcada por la perseverancia y la conexión con su compañero de pista, demostrando que en el adiestramiento la fortaleza mental puede ser tan determinante como el talento físico.