

Lo que durante años fue símbolo de abandono —vías en mal estado, dificultades de acceso y riesgos para peatones— hoy comienza a convertirse en un escenario que impulsa el deporte comunitario en Cartagena.
El gobernador de Bolívar, Yamil Arana Padauí, entregó nuevas calles pavimentadas en los sectores San Francisco y Siete de Agosto, obras que no solo mejoran la movilidad, sino que fortalecen el uso del espacio público como punto de encuentro para la recreación y la actividad física.
Las intervenciones hacen parte del proyecto “Mejoramiento de la malla vial del Distrito de Cartagena”, una estrategia orientada a cerrar brechas históricas en infraestructura urbana. En barrios donde durante décadas la falta de inversión limitó el desarrollo social, hoy las calles en buen estado permiten que niños y jóvenes utilicen estos espacios para jugar, entrenar y organizar actividades deportivas sin los riesgos que antes representaban las piedras y el terreno irregular.
Un año atrás, durante una visita a estas comunidades, el mandatario escuchó las solicitudes de los vecinos y asumió el compromiso de intervenir sus vías. Hoy, esas promesas se traducen en concreto, andenes y espacios seguros que marcan un antes y un después en la vida cotidiana, incluyendo la manera en que la comunidad disfruta el deporte en su propio entorno.
“Con este tipo de obras la gente recupera el sentido de pertenencia que se había perdido en la ciudad. Estas calles representan mucho para estas comunidades; representan un giro en su calidad de vida”, afirmó el gobernador durante la jornada.
Más allá del asfalto, las nuevas vías mejoran la seguridad vial y facilitan el tránsito, pero también permiten que el espacio público recupere su función social. El testimonio de Luis Ángel Guerrero Miranda, de 12 años, lo refleja con claridad: “Ahora podemos usar la calle para hacer campeonatos aquí en el barrio. Eso no lo podíamos hacer porque era pura piedra”. Su experiencia evidencia cómo una obra de infraestructura puede convertirse en plataforma para la convivencia, el juego y la integración juvenil.
Durante la entrega, niños recorriendo las nuevas vías, adultos mayores caminando con mayor seguridad y comerciantes optimistas evidenciaron el impacto inmediato de estas intervenciones. La transformación no solo conecta territorios históricamente rezagados, sino que crea condiciones dignas para que el deporte y la recreación hagan parte activa de la vida comunitaria.
Con estas obras, la Gobernación de Bolívar refuerza su apuesta por la renovación urbana en sectores populares, demostrando que la infraestructura vial no solo conecta calles, sino también oportunidades, bienestar y escenarios donde el deporte se convierte en motor de integración social.