

El Real Madrid vivió una de las noches más amargas de su historia reciente en la Liga de Campeones de la UEFA, tras caer 4-2 ante el Benfica en el Estadio Da Luz. La derrota deja al conjunto blanco fuera del Top 8 de la competición, obligándolo a disputar una eliminatoria de playoff a finales de febrero si quiere acceder a los octavos de final.
La debacle madridista alcanzó su punto máximo de humillación cuando el cuarto gol del Benfica fue anotado por su guardameta, el ucraniano Anatoliy Trubin, una acción que desnudó por completo las carencias defensivas y anímicas del equipo español.
Tras el encuentro, Kylian Mbappé compareció ante los medios como voz del vestuario y no ocultó su frustración. “Sentimos un poco de vergüenza”, reconoció el delantero francés, autor de los dos goles del Madrid, aunque insuficientes para evitar la derrota. Mbappé fue autocrítico y aseguró que el equipo está lejos de comportarse como un “equipo campeón”, señalando la falta de actitud y continuidad como factores determinantes del tropiezo.
Crisis en la era Arbeloa
La caída en Lisboa representa el segundo gran golpe para el proyecto liderado por Álvaro Arbeloa, que ya venía cuestionado tras la reciente eliminación en la Copa del Rey frente al Albacete. El técnico asumió la “responsabilidad absoluta” del resultado y admitió que el equipo estuvo muy por debajo de la exigencia que requería el duelo.
“Nos han faltado muchas cosas, también argumentos futbolísticos”, afirmó Arbeloa, quien ahora se prepara para un ambiente tenso este domingo en el Santiago Bernabéu frente al Rayo Vallecano.
El factor Mourinho
El componente emocional del partido lo aportó José Mourinho, actual entrenador del Benfica. El portugués celebró efusivamente el gol de su portero, invadiendo el área técnica rival con saltos de euforia, una imagen que no pasó desapercibida. Posteriormente, Mourinho pidió disculpas, asegurando que se “olvidó de todo” por la emoción del momento.
Ahora, el Real Madrid deberá esperar al sorteo de este viernes para conocer su destino en el playoff, donde podría reencontrarse con el Benfica o medirse al Bodø/Glimt. En caso de avanzar, el camino no será sencillo: en octavos podrían aparecer gigantes como el Manchester City o el Sporting de Portugal.