

El Allianz Arena fue escenario de una noche inesperada. Bayern Múnich, líder sólido y hasta ahora imbatible en la Bundesliga, cayó 2-1 ante Augsburgo y vio esfumarse un invicto que parecía intocable. En el mismo partido, Luis Díaz, titular por la banda izquierda, también se despidió de una marca personal que venía construyendo silenciosamente en la temporada.
Fin del invicto bávaro en la Bundesliga
El Bayern acumulaba 27 partidos sin perder en Bundesliga, sumando el cierre de la temporada pasada y el arranque de la actual. La ilusión era clara: acercarse a la histórica racha de 53 encuentros invictos entre 2012 y 2014. Sin embargo, Augsburgo volvió a decir presente para cortar sueños.
El equipo dirigido por los bávaros se fue arriba en el marcador con gol de Ito, pero en el complemento todo se vino abajo. Una ráfaga de goles del conjunto visitante silenció el Allianz Arena y dejó al campeón alemán sin respuestas, firmando una derrota tan sorpresiva como dolorosa.
Noche gris para Luis Díaz, pero con número histórico
Luis Díaz fue inicialista y, como el resto del equipo, no logró brillar en una fría noche de fútbol en Múnich. Más allá del resultado, el colombiano perdió un registro personal impresionante: no había conocido la derrota en toda la temporada 2025-26 cuando estuvo presente en cancha.
Cabe recordar que en la caída anterior del Bayern, frente al Arsenal en Inglaterra, Díaz no jugó por suspensión tras su expulsión ante el PSG, lo que mantenía intacto su invicto personal… hasta ahora.
Eso sí, no todo fue negativo. Ante Augsburgo, Lucho alcanzó los 300 partidos disputados en Europa, una cifra que confirma su recorrido, vigencia y huella en el fútbol del Viejo Continente.
Augsburgo, el verdugo que ya había avisado
La historia parecía repetirse y no fue casualidad. Doce años atrás, en 2014, Augsburgo fue el equipo que cortó la legendaria racha de 53 partidos invictos del Bayern en Bundesliga. Este fin de semana, volvió a hacerlo.
Con orden, carácter y efectividad, Augsburgo escribió otra página memorable en su historia y reafirmó un dato que hoy pesa: cuando Bayern sueña con récords, ellos saben cómo despertarlo.